Basta de hablar de los características que no nos gustan de los millenials!  Porque no enaltecer sus habilidades y juntarlas con nuestras habilidades de Generación X y Baby Boomers, para lograr que la convivencia dentro de la empresa sea armoniosa, nuestro trabajo mas efectivo y construir juntos el futuro de nuestras organizaciones?

Que opinas de este artículo de Susana I. Fernández Cappitini que a continuación te compartimos?   

” Cómo lograr un liderazgo intergeneracional adecuado “

Visitáramos varias empresas y a su vez ubicadas en diferentes centros urbanos, nos encontraríamos, en todas, con conflictos generacionales que requieren de una gran habilidad para resolver la gestión con éxito. Y es que, en estos momentos, a esa gestión se le ha sumado la diversidad, y ésta a su vez,  provoca un desequilibrio,  puesto que  las perspectivas, el conocimiento, las expectativas y la aplicabilidad frente a una misma problemática, producen una reacción diferente en cada grupo generacional.

Entre otras habilidades, el liderazgo es comunicar, motivar, influir, enseñar y desarrollar. Frente a estos grupos tan diferentes,  es imposible utilizar un mismo y único estilo de supervisión.

¿Cómo haremos entonces para liderarlos? ¿Cómo potenciar sus cualidades y combinar intereses tan dispares? Pues, visualizando sus diferencias y de ellas surgirán las cuestiones a tener en cuenta para lograr una mejor gestión empresarial.

En cuanto a los Baby Boomers, es muy importante valorar su conocimiento y experiencia. Al ser metódicos y disciplinados generan confianza en que sabrán ocuparse de sus tareas y por otro lado, sirven como modelo a imitar por los más jóvenes. Están capacitados para cumplir el rol de mentoring y coaching.

Paso  ahora a la Generación X, para satisfacer a este grupo es necesario ofrecer posibilidades de crecimiento profesional, que no sólo se limiten a un crecimiento jerárquico o económico. Esto nadie lo desprecia, y si lo hay se acepta. A lo que me refiero, es que a esta generación le resulta mucho más motivador el reto de hacer crecer un proyecto y transformarlo en una realidad. Además, debemos dar importancia y comprender sus necesidades familiares, proporcionándoles facilidades para integrar su vida personal con la laboral.

Al pensar en cómo liderar a la Generación Y, imprescindible valorar su habilidad tecnológica y su capacidad creativa. Puede ser que no siempre cumplan en tiempo y forma con sus aportes, pero tener en cuenta sus ideas es algo a lo que ellos dan un gran valor. Este grupo requiere una comunicación permanente, un diálogo sincero y abierto y la coherencia entre el decir y el hacer favorece su buena disposición. La conducción que más valoran es aquella que se hace sin que ellos la noten.

A pesar de que la mayoría de las organizaciones reconoce esta cuestión  como un tema fundamental a tratar, pocas son las empresas que han desarrollado políticas para incentivar a sus equipos teniendo en cuenta su diversidad.

Con un buen liderazgo llegaremos a la convivencia sin conflictos entre las diferentes generaciones, lo que además nos aportará dinamismo y adaptabilidad frente a los cambios.

Al integrar estas diferencias, se provoca un acercamiento entre diferentes puntos de vista , permitiendo a los líderes ser más tolerantes, flexibles y eficaces, pues cada una de las generaciones aporta diferentes fortalezas, que sabiendo aprovecharlas, constituirán una ventaja competitiva. Asimismo, no debemos olvidar la importancia que requiere la actualización de las herramientas tecnológicas al nuevo contexto generacional y de negocio.

En época de cambios como la actual, no podemos quedarnos atrás, este es un tema que requiere reflexión y acción por parte de los máximos responsables de las organizaciones empresariales.

Fuente: 3cero.com | Susana I. Fernández Capittini.